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Archivo para Agosto 2006

Próximas actividades: Campo de Trabajo de Diálogo Interreligioso

En este nuevo tiempo de andadura de la ONG llevamos ya 3 Jornadas de Formación, en las que han participado personas muy significativas dentro del ámbito franciscano y cristiano en general: fray Isidoro Macías (Padre Pateras), Siro López, Amparo Alonso (coordinadora de África en Cáritas española), Luis Guitarra, etc. Asimismo, hemos participado y colaborado en encuentros tanto nacionales como internacionales, destacando nuestra presencia en el stand que montamos en el II Foro Mundial de las Migraciones, celebrado en Madrid.

De esta forma hemos conseguido uno de los objetivos principales que nos planteamos desde esta nueva junta directiva: “volver a relanzar y dar a conocer la actividad de la ONG, tanto a nivel franciscano como a nivel social”.

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Decálogo por la Paz

Cuadernillo de reivindicación de una Ética Mundial y Decálogo por la Paz.

Un año sin el hermano Roger: habla el sucesor del fundador de Taizé

Tumba Hermano RogerArtículo tomado de Zenit.org.

Entrevista con el hermano Alois.
TAIZÉ, miércoles, 16 agosto 2006 (ZENIT.org).- «Un año de luto, pero a
la vez un año de gracia»: el hermano Alois Löser define así el tiempo transcurrido desde la muerte del hermano Roger Schultz, fundador de la Comunidad Ecuménica Internacional de Taizé, a cuyo frente le sucedió.

Acuchillado por una desequilibrada hace hoy un año –durante la oración pública vespertina en Taizé–, la muerte del hermano Roger conmocionó a la Iglesia. Tenía 90 años (Zenit, 17 agosto 2005).
Católico originario de Baviera, donde nació en 1954, el hermano Alois habla en esta entrevista del camino de Taizé al año de haber perdido a su fundador.

Publicada por el diario católico «Avvenire», ofrecemos íntegramente su traducción.

¿Se puede hablar del comienzo de una nueva época para Taizé?
Bendición Hermano Alois Hermano Alois: Ciertamente, porque con la desaparición tan trágica del hermano Roger todo ha cambiado para nosotros. Él ya no está y un año después sentimos aún el vacío. Pero a la vez debemos decir que nada ha cambiado, porque tenemos la impresión de proseguir en el camino evangélico que nos ha mostrado. Además los jóvenes siguen viviendo con nosotros esta
peregrinación de confianza. Ello indica claramente que el hermano Roger no se mostró a sí mismo, sino la presencia de Cristo, como Juan Bautista.
Esta presencia de Dios nosotros la advertimos, y nos permite proseguir.

¿Cuáles han sido los momentos más intensos vividos estos meses por la
comunidad?
Hermano Alois: Sobre todo el encuentro europeo de Milán. Se trata del primer encuentro sin el hermano Roger y la acogida fue verdaderamente maravillosa. En las parroquias, en las iglesias y en el silencio de los espacios de oración. Siempre tendré presente en particular la bondad y el rostro de monseñor Mario Spezzibottiani, quien falleció después. Las personas participaban con más intensidad que nunca y sentimos que deseaban proseguir esta peregrinación de confianza. Además, tras el encuentro, pude tener una audiencia privada con el Papa Benedicto XVI y fue muy bello que nos alentara a continuar viviendo con la herencia del hermano Roger. Desde entonces, nuestros visitantes son aún más numerosos.

Ha mencionado que ha habido un cambio. ¿Puede comentar en qué dirección?

Hermano Alois: Lo veremos a largo plazo. Por ahora hay muchísimo que hacer para explorar más el camino abierto por el hermano Roger. ¿Un ejemplo? Antes de Pentecostés me encontraba con dos hermanos en Moscú donde fuimos acogidos muy calurosamente por el Patriarca [ortodoxo] AlejoII. Nos
dijo que deberemos profundizar en nuestra colaboración porque hay muchos
>jóvenes ortodoxos que llegan a Taizé. Pude constatar la confianza, excepcional, que el hermano Roger logró crear a través de décadas de contactos. Es sólo un ejemplo. Lo mismo vale para los encuentros de jóvenes en otros continentes. En octubre tendremos un encuentro en Calcuta.Existe
un número bastante importante de jóvenes indios que vienen aquí y nos preguntamos cómo será posible crear una escucha entre los continentes. La
globalización existe, pero también hay nuevos muros que se crean entre los continentes.

El ecumenismo –el camino de los cristianos hacia la unidad— parece una
gran frontera. ¿Puede darnos su punto de vista?

Hermano Alois: Para nosotros la búsqueda de la unidad de los cristianos es una pasión. Nos preguntamos cómo podemos hablar de un Dios de amor y emplear a la vez tantas energías para justificar nuestras separaciones.

Creo que muchas personas lejanas de la Iglesia no lo comprenden y debemos
poner todos los medios para buscar esta unidad. Hay muchas cosas que podemos hacer y no hacemos lo suficiente. Aquí, en Taizé, nos reunimos tres
veces al día entre confesiones distintas en una oración común en torno a la palabra de Dios. Con el canto de los salmos, con el silencio… Es una contribución humilde, pero creo que es una contribución concreta para avanzar en un camino que todavía hoy se revela arduo.

Grupos de reflexión¿Qué buscan los miles de jóvenes que llegan cada año a Taizé?

Hermano Alois: No lo sabemos, y también nosotros seguimos preguntándonoslo. Ciertamente existe la sed de una vida espiritual y deseamos que los jóvenes encuentren en la Iglesia esta fuente de la presencia de Dios. Los encuentros internacionales permiten una experiencia de Iglesia que alienta además a volver a la propia parroquia, a las propias realidades locales. A todos los jóvenes les decimos que no queremos crear un movimiento de Taizé. Alguno que viene de Italia no puede tener su comunidad estable en Taizé. Son necesarias las comunidades locales y las parroquias. La parroquia seguirá siendo importante, porque es allí donde están todas las generaciones y no se hacen opciones.

Estamos juntos en la Iglesia porque Cristo nos reúne y no porque nos hemos elegido entre nosotros.

Iglesia de Taizé¿Que quedará del mensaje y del carisma del hermano Roger?

Hermano Alois: Una herencia enorme y aún viva. Sobre todo, tal vez, la importancia de convertirse día tras día a la confianza en Dios. A partir de aquí, muchas cosas se hacen posibles y Dios nos mostrará el camino.

[La anual «Peregrinación de confianza sobre la tierra» que organiza Taizé tendrá su próxima etapa, desde el próximo 28 de diciembre al 1 de enero, en Zagreb (Croacia). Más información en www.taize.fr].

El Espíritu de Asís

A los veinte años de la Jornada Mundial de Oración por la Paz que convocó Juan Pablo II en Asís, la ciudad italiana volverá a ser punto de encuentro interreligioso y de oración el próximo 4 y 5 de septiembre.

La Jornada que en octubre de 1986 convocó el Papa Karol Wojtyla en la ciudad de San Francisco no tenía precedentes: vio, junto al pontífice, a los representantes de las grandes religiones mundiales, desde el Dalai Lama al arzobispo de Canterbury.

Claustro de AsísSe inició así un itinerario cuyo testigo recogió en particular la Comunidad de San Egidio, dando vida a los Encuentros Internacionales «Hombres y Religiones».

Tales convocatorias han recorrido, año tras año, las principales ciudades italianas y capitales europeas –y Washington DC recientemente-, brindando una ocasión de diálogo y de superación de las diferencias culturales y religiosas.

Se continúa viviendo de esta forma el espíritu de la Jornada Mundial de Oración en Asís, conforme a la invitación de Juan Pablo II: «Sigamos difundiendo el mensaje de la Paz y viviendo el espíritu de Asís».

«Por un mundo de paz – Religiones y culturas en diálogo» será el tema del próximo Encuentro Mundial Interreligioso y de la Jornada de Oración por la Paz que está promoviendo la Comunidad de San Egidio junto a la Conferencia Episcopal de Umbría.

Y es que, como explica el movimiento eclesial en un comunicado, «en untiempo marcado por terrorismo y guerras, como también por esfuerzos de diálogos y de reconciliación, las religiones han asumido un papel relevante en el espacio público», «y cada vez están más expuestas al desafío de manipulaciones extremistas».

Por ello, desde Asís, la reflexión de las grandes religiones mundiales sobre el diálogo entre culturas se planteará como clave para desactivar el conflicto de civilizaciones y como eje de desarrollo y de una globalización que no se inspire sólo en cuestiones de mercado.

En presencia de numerosos líderes religiosos procedentes de distintas partes del mundo, un mensaje universal recogerá desde Asís dos días de reflexión y oración –apunta el movimiento eclesial-.

El Encuentro, previsto en un esfuerzo común -«sin confusiones», precisa la Comunidad de San Egidio- de trazar un camino espiritual y amplio de colaboración por una «globalización desde un rostro humano», contará con la presencia, entre otros, del gran rabino Cohen de Haifa, de los rabinos Toaff y Di Segni de Roma, así como de Ibrahim Ezzedine –consejero de la Presidencia de los Emiratos Árabes Unidos-.

Iglesia de San FranciscoIgualmente se prevé la presencia del secretario de la Federación Luterana Mundial -el doctor Ishmael Noko Noko-, del presidente de la Conferencia de las Iglesias Europeas –el pastor Jean-Arnold de Clermont-, del patriarca armeno Karekine II, Catholicos de Cilicia, del cardenal Paul Poupard -presidente de los Consejos Pontificios para la Cultura y para el Diálogo Interreligioso-, del cardenal Stanislao Dziwisz -arzobispo metropolita de Cracovia, secretario de Juan Pablo II durante décadas-, y de representantes de todas las confesiones cristianas de Oriente y Occidente, con fuerte presencia de regiones de «frontera», como Israel y Oriente Medio, Pakistán, Extremo Oriente y Mediterráneo.

La Comunidad de San Egidio (www.santegidio.org) fue fundada por el historiador Andrea Riccardi en Roma en 1968, a la luz del Concilio Vaticano
II.

Hoy es un movimiento (Asociación pública de laicos de la Iglesia católica) al que pertenecen más de 50.000 personas; está comprometido en la evangelización y en la caridad en Roma, en el resto de Italia y en más de 70 países de distintos continentes.

Miembros del movimiento han sido mediadores decisivos para desactivar conflictos civiles y promover acuerdos de paz en varios países del mundo.